miércoles, 23 de marzo de 2011

LA LOBA VIEJA





Y con qué sufrimiento recuerdo por fin
lo que siempre supe
leer la falsedad de esos rostros ante el Rostro
que ignora el sol oscuro. Ahora soy vieja
¿cómo nadar en aguas profusas o volar hasta el nido
en este viento final? Cuarenta años tardó
en caer la venda de mis ojos, y yo en escuchar
la voz del Primer Hombre cantando en la orilla.
Cuarenta años, la venda ya no está y me encuentro
otra vez al pie de las horcas.

Voy a vomitar las estrellas, voy a destrozar
el sol & la luna. A esta jaula dorada del cosmos
la voy a hacer estallar. Si no, me quedaré sentada
quieta, con las alas plegadas
hasta que el Dedo baje a buscarme.

Sentada quieta, hasta que muera de sed.








Versión en castellano de Sandra Toro




©DIANE DI PRIMA (LOBA, Penguin Books, 1998).