viernes, 1 de abril de 2011

Helena en la muralla...



Helena en la muralla
ni real ni eidolon,
cantó, brilló como caparazón
de tortuga, como corazón
de nácar, como viento
en los abetos del norte:

       esgrime el poder de la llama
       contra la llama, lo que resuena
       negro en la luz parpadeante
       rueda ínfimo en la tormenta

       esa es tu defensa
       contra mí


1.

¿Peto de ópalo, tienes? ¿Y escudo de ónix?
tu mano
ha de tomar mi mano, exprime
este pecho blando aún, pero lleno de leche, y bebe

la Fuente de la Vida como un veneno, muere por él
volando para siempre de los verdes hipnóticos
que susurran en mi pelo negro, usa al dios
para ocultarte del Dios,
                                           CÁNTAME

OTRA VEZ a tus hijos, colma sus oídos
c/ mi alabanza
                            en el anhelo de detener sus corazones
de alzar puertas: de roble, hierro o mirto
que yo no pueda atravesar

sin embargo, espectro, eidolon o mujer
recorro esa muralla, el viento
lleva la noche de mis trenzas por las cuevas
& huecos de tu carne; y tú silbas
tú gimes como las cañas.



2.
Las puertas son de hierro c/ adornos de rubí
y cuatro torres en las esquinas, camino
del norte al este; tiro de la mañana
la arranco ensangrentada de la tierra que puja

y gritamos; de dolor & de triunfo/ las estrellas
por fin se ocultan ¿esto es
un sacrilegio? Sostengo en alto
al amanecer sangrante que chilla
gime la tierra, y grito: profana
trinidad, Hécate & la de triple-rostro caminan
del este al norte

envuelven en mi toga de plata al bebé
que tiembla sin amor. . . .


esta es la historia de Helena.






eidolon (en griego «ειδωλον»; imagen, fantasma, aparición), según la mitología griega y la teosofía, es una copia astral de un difunto. Los antiguos griegos imaginaban el eidolon como un doble fantasmal de la forma humana. Los teósofos lo ponen en relación con el perispíritu, el doble astral y el kamarupa.




Versión en castellano de Sandra Toro


DIANE DI PRIMA (LOBA, Penguin Books, 1998).