miércoles, 6 de abril de 2011

LA LOBA EN MAYO




Sin embargo, ella lo sabe, nadie la amó suficiente
      ni puede
nadie atisbó el abismo azotado
     por los vientos, los árboles
     doblados o rotos en la tormenta
el aullido
     del fantasma en carne viva sobre el horizonte
   lleno de  polvo, ni vio
la gracia de sus manos al acariciar las astillas de amatista
     ella lo sabe
nadie adivinó la afirmación
     c/la que
ahora porta las marcas del amor, los golpes
     como joyas sobre los pechos
envejecidos, el fuego secreto
     el calor blanco
     en las grutas vírgenes de cuyas aguas
nadie bebió.
                          Luz líquida y azul
derraman sus ojos marrones
                                                            su gran cabeza
se inclina para ocultar los sueños que no cambiaron
bajo cientos de amantes. Ella espera a
aquel-que-puede-ver-detrás-de-los-disfraces, ella unge
sus miembros dóciles, de 16 años
                                                                       cepilla

su cabellera espesa . . .













Versión en castellano de Sandra Toro


DIANE DI PRIMA (LOBA, Penguin Books, 1998).