miércoles, 11 de mayo de 2011

Aunque con gemas en los ojos...




Aunque con gemas en los ojos, ella no podía soñar
con ese ataúd balanceándose

en el viento al borde de la almena
                             donde volaba
el halcón.          Jugaba al ajedrez.


Él masticaba chicle como cualquier bailarín
enmascarado, espiando tras el velo

en el jardín vallado
gorgoteaba una fuente ¿o era un patio

español surcado por las nubes?
Un lagarto parpadeando 


sobre la roca roja.
                 ¿Y qué más de nuevo?

Aunque con gemas en el vino, ella no pudo ver
el barco abriendo un sendero hasta la playa


sin embargo en cubierta las siluetas de una a otra
se pasaban el cáliz, siguiendo el patrón
                                                  del laberinto


Y ella se recostaba en el sonido





DIANE DI PRIMA (de "Loba", Penguin Books, 1998) 
(Las versiones en castellano son mías)