jueves, 28 de julio de 2011

Quién podrá describir el triunfo...

brotando de su piel, o las sinfonías


que el viento llevaba hasta su nariz delicada?


¿Y su andar, gracioso pero nunca felino


con los hombros moviéndose al atravesar


la maleza, el rocío de los helechos


mojándole las tetas, sus ladridos


breves y claros?






***


Y si se inclina, eternamente, sobre las mesas

sobre las mesas de madera de las fábricas, 

haciendo crucifijos de plata, esta vez,

incrustados con azabache & nácar, 

al alzar la cabeza

encontrarás sus ojos.... 






DIANE DI PRIMA (de "Loba", Penguin Books, 1998)
(Las versiones en castellano son mías)