lunes, 1 de agosto de 2011

Señales...

¿Flota en el viento
con la nariz montada en los canales
de los siete rayos, con los planetas
vibrándole en el cerebro y en los cauces
retorcidos de sus vísceras? Rígida
como su mirada podría ser
su columna, pero se curva, ella la curva
en torno de la maleza, y se echa
al sol.






* * *



Mirá cómo arrastra las tetas por el suelo.
Se las pisa. Ella Baaaaa.
como una vieja cabra negra, plañe a la espera
del hacha. Sentí rodar la cabeza
sobre la tierra húmeda, el chorro de sangre (fuente)
del cuello, fuerte como columna.
Mirá su danza.
















DIANE DI PRIMA (Loba, Penguin Books, 1998).

Versión en castellano de Sandra Toro